Tango - Terapia:
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Capítulo 1: Introducción
- Capítulo 2: Definición
- Capítulo 3: Propuesta
- Capítulo 4: Objetivos
- Capítulo 5: Relaciones semánticas
- Capítulo 6: Historia
- Capítulo 7: Acciones y efectos
- Capítulo 8: Indicaciones
- Capítulo 9: Psicotango y libertad
- Capítulo 10: Tango terapia <El Lugar>
- Capítulo 11: Encuadre
- Capítulo 12: Técnica
- Capítulo 13: Formación profesional
Capítulo
1: Introducción:
Cuando
comencé a pensar en esta tarea de plasmar en un
libro mi experiencia con la tango-terapia, me pregunté
al mismo tiempo, cuál era la forma de expresar
con palabras escritas un fenómeno tan complejo,
tan lleno de significados que se expresan más allá
de las mismas palabras y de tal magnitud y precisión
que puede ser comprendido sin mediatizar el lenguaje oral
o escrito. Espero que puedan disfrutar este desafío
que decidí enfrentar de la misma manera en que
pude gozarlo durante toda su ejecución, especialmente
tratándose de mi primera experiencia como escritor.
Desde el lugar de médico, y habiendo realizado
mi actuación profesional en el ámbito de
la salud mental (psiquiatría clínica, psiquiatría
biológica, psicoterapia y psicoanálisis),
he abordado la terapéutica de algunos pacientes
desde una concepción abarcativa e integradora con
un instrumento verdaderamente noble, con un buen añejamiento
y además bien propio de nuestra cultura urbana
y popular, el tango. Se trata del uso de una cuña
de entrada a la oxidada estructura de cualquier personalidad,
y como toda psicoterapia es deseable ese injerto para
introducir un nuevo elemento, y el tango lo pone. Fue
necesario, dada la complejidad del recurso terapéutico
propuesto, integrar marcos conceptuales provenientes de
diversas disciplinas para construir una teoría
y una técnica que permitieran el abordaje de pacientes
desde la tango-terapia.
Como bailarín de tango y milonguero, pude apreciar
y experimentar que todo el caudal expresivo de este baile
tan especial, encierra un sentido en relación a
la personalidad total de quien lo baila.
¿Por qué bailar? ¿Para quién
bailar? Estas preguntas nos acercan a un tema sobre el
cual se ha hablado y debatido muchísimo y en lo
personal tomo partido por la posición de que se
trata de bailar desde la propia intimidad y en intimidad
con la pareja de baile y el entorno de parejas involucradas
en el ámbito de la milonga. En la otra vertiente
del tango, la del espectáculo, el escenario es
sólo para mostrar (actuar) desconectado casi siempre
de todo sentir por exigencia de estar concentrado en la
técnica y la perfección de postura, paso
y movimiento; buena parte del goce podrá estar
centrado en el narcisismo de los actores y sólo
en ese goce parcial y disociado. Se baila para los otros,
lo que se constituye en una actividad alienante (de ajeno)
si se cree que esa es la manera de expresar un sentimiento,
o en el mejor de los casos se trataría de una reedición
de la escena primaria. Es como un escritor que puede escribir
según los dictados de su sentir y pensar o hacerlo
según lo que determina la editorial o el "mercado",
matando las propuestas de su mundo interior, maniatando
toda su espontaneidad y potencial creativo.
Mi propuesta desde la tango-terapia es bailar en un íntimo compromiso con nuestra interioridad y en comunicación con la pareja y el grupo en el salón, considerando primordiales los efectos lúdicos, plásticos, creativos y expresivos que se logran al bailar. Esto no quita que a alguien le guste agradar y mostrar, y ser por ello admirado y felicitado ("La belleza es ese misterio hermoso que no descifra ni la psicología ni la retórica". J. L. Borges) pero no se transforma en el eje de la cuestión salvo en ciertas patologías. Cuando la perfección quita espacio a la creatividad, a la expresividad, al placer y a la libertad nos estamos perdiendo lo mejor del tango, tirando por la borda con la posibilidad de brindarnos lo más rico de la danza.
Hoy es frecuente ver parejas de baile...
Capítulo 3: Propuesta:
Se propone la tango-terapia o psicotango como una técnica terapéutica catalizadora del desarrollo personal, un método de exploración de los recursos personales y un potenciador de las capacidades de cada persona, a través del uso de la metáfora diagnóstica para arribar a conclusiones y llevar a cabo la acción terapéutica. Un espacio de realización y creatividad, de encuentros humanizados, plenos de significados y satisfacciones. Un lugar de intercambios humanos y de juego. De vínculos con sentido y trascendencia, dentro de un marco de una vivencia estética y creativa singular.
El basamento teórico del uso del tango en terapéutica tiene sus raíces en el procesamiento de lo sensorial, lo perceptivo, lo propioceptivo y lo cognoscitivo que integrados ayudan a la comprensión de las personas y a su mejor integración individual y social. Se habla de movimiento integrado pleno de sentido donde lo vivencial va aún más allá de lo cognitivo, nos conduce a la idea de cenestesia integrativa. y desde ahí la sociología, la antropología, la psicología, la medicina en general y la psiquiatría biológica (sobre todo gracias a los desarrollos en los años de la "década del cerebro") dan cuenta a través de múltiples abordajes y de sus propios presupuestos teóricos de las posibilidades del uso de esta danza en el tratamiento de diversos cuadros psicopatológicos a partir de las diferentes concepciones del proceso salud-enfermedad.
Surge con toda la fortaleza de una terapia que da respuesta contundente incluso a aquellas personas para las cuales las terapias verbales no dan respuesta suficiente y que, por el caraácter integrativo de la misma, ofrece también una alternativa a esta cultura disociativa propia del contexto socio-cultural alienante de nuestro tiempo.
El tango (su música, su poesía y especialmente su danza) es utilizado como un instrumento privilegiado para operar sobre la unidad bio-psico-social que es el ser humano, tomando conceptos teóricos que lo sustentan desde diferentes desarrollos del pensamiento científico. No es muy antigua la revalorización de la visión de la totalidad psico-somática del ser humano. El tango hecho baile es la mejor mirada de la personalidad total, y no solamente de la persona, sino también revelador de la imagen de toda una sociedad. El tango lleva implícito el enorme desafío de la comunión mente-cuerpo-medio. Se estimula el desarrollo de intensas vivencias personales y de la expresión por intermedio de los movimientos del cuerpo, entra en juego toda la dimensión de un lenguaje plástico, dramático y corporal en el marco de una ceremonia de encuentros. De esta manera...
Capítulo 4: Objetivos
"Conócete
a tí mismo" rezaba el oráculo en la
Grecia Antigua. Y éste, ha sido desde siempre el
fundamento y el objetivo de las psicoterapias, y el principal
medio de acceder a la transformacióny desarrollo
personal. Si no nos conocemos no podemos cambiar. "Conoce
a tu enemigo si quieres vencerlo", y realmente si
no conocemos nuestros conflictos y resistencias, no podremos
luchar conta ellos.
Ayudar a la persona a vivir mejor, tanto desde la conexión
íntima con su mundo interior (descubriendo su propia
identidad), como en pareja o en sociedad (promoviendo
funciones vinculares). Visualización y resolución
de conflictos evidentes o latentes. Sociabilizacion, superando
las fobias sociales, la timidez, el temor a la exposición
en publico (para hablar, comer, etc.). Mejorar la relación
de pareja. Mejorar posturas anómalas y movimientos
rígidos. Establecer nuevas formas de reflexión
y de comunicación con uno mismo y con los demás.
Vencer el predominio de los estereotipos limitantes del
desarrollo personal. Mejorar la autoestima. Optimizar
la imagen corporal. Expansión de la personalidad
y de los límites de la acción...
Capítulo 5: Relaciones semánticas
En largas conversaciones y discusiones con amigos y profesionales de la salud mental y de las milongas se llegaba a un punto clave como es el del lugar de la palabra como forma superior de la expresión humana y como vía regia del conocimiento del material inconsciente y de la devolución en la interpretación. Si bien creo que hay diferentes medios de comunicar, e incluso los más primitivos están en mayor y más íntimo contacto con el material inconsciente, en tango-terapia nos valemos de todos los recursos disponibles y que son notables por sus matices y variedades. El abrazo, la postura, el movimiento, el desenvolvimiento en el grupo, la relación con la pareja, con los docentes. Pero también le damos lugar a la palabra cuando en los finales de cada sesión se refieren las vivencias de la experiencia del día, y cada uno libremente expone las mismas. Esto es un elemento más que enriquece la terapia. Además cada paciente puede trabajar, en su terapia individual, aquellos conflictos que pudieron ser reavivados por el taller.
La mayor de las sorpresas tuvo que ver con el descubrimiento del significado de la palabra milonga. según José Gobello (fundador de la Academia de lunfardo) deriva del lenguaje africano Quimbunda y es el plural de mulonga que significa "palabra". Parece que en relación a los payadores y a su decir. Entonces milonga es "Palabras". Y que mejor manera de definir lo que se hace en un taller de tango donde es permanente la comunicación a través de un lenguaje tan rico que lo incluye todo. Desde la expresión por la postura y el gesto hasta la palabra. Según Artur Pestana "Pepetela" (escritor angoleño), Argentina es quilombo, tambo y milonga, y milongo en umbundu...
Capítulo 7: Acciones y efectos
I) Si nos referimos a los efectos sobre la estructura biológica del sujeto, favorece el desarrollo de aptitudes físicas y motrices. Su práctica regular mejora en muchos aspectos la salud física, útil en la prevención de eventos cardiovasculares y del sobrepeso, en múltiples trastornos osteoarticulares y posturales.
Favorece el desarrollo de funciones neurocognitivas superiores desde el hecho que se debe prestar atención a los pasos a realizar, así como ejercitar la memoria, sobre todo en relación a secuencias de movimiento para recordar y repetir los pasos de tango. Estos estímulos actúan por la mediatización de ciertas neuromoléculas que favorecen procesos de elaboración de factores de crecimiento neuronal.
Se logra un aumento de la actividad física de una manera amena y divertida. esto lleva a acciones neuromusculares, y sobre la presión arterial, niveles de colesterol y triglicéridos y control de peso.
La ciencia médica moderna da cuenta de que aquellos que gozan de buena salud, en general son capaces de disfrutar y sostener vínculos afectivos. Y viceversa, según estudios de House y colaboradores, el aislamiento afectivo se relaciona con tasas de morbimortalidad tan importantes como las del tabaquismo, la hipertensión o la obesidad.
El contacto
físico y el afecto que le acompaña nos remite
a los primeros contactos en el período perinatal.
La piel, derivada directa y con profusas conexiones con
el sistema nervioso central, con un origen ectodérmico
común, es un gran receptor de sensaciones y estímulos
desde muy temprano, aún antes del desarrollo de
otros sentidos. El tacto y las sensaciones cenestésicas
más profundas nos ayudan a sentir los cuidados
maternos, así también como los castigos
y dolores. Es un potente mediador en nuestra relación
con los otros y el medio. Los dos metros cuadrados de
piel que tenemos presentan receptores al dolor, a la temperatura,
a la presión y al tacto que están al servicio
de una permanente comunicación no verbal. El estímulo
de la piel con la caricia genera producción de
hormona ocitocina en la mujer, y es llamada precisamente
“hormona del apego”...
Los olores son otros importantes mediadores de la relación
interhumana, aunque en estos tiempos de predomino de lo
visual han quedado relegados en su consideración,
el sentido olfativo subconsciente es capaz de percibir
mensajes a través de mediadores como las feromonas
y otros mensajeros químicos externos presentes
en la transpiración, saliva, lágrimas, orina
y heces...
Cuando ocurre el abrazo se activan restos de esa arcaica
memoria y se transfieren al momento viejas experiencias
de los primeros años de vida. Se trata de experiencias
de carácter personal e intransferible. La respuesta
a ese abrazo implica toda una cadena adaptativa de eventos
que determinan la activación de ciertas redes neuronales,
de neuropéptidos y neurohormonas. Es el correlato
o contingencia orgánica de un suceso fisio-emocional.
Estas redes neuronales se localizan en el cerebro reptiliano
(con áreas relacionadas con la agresión,
actos rituales y jerarquías sociales), en el cerebro
límbico (relacionado con las emociones: miedo,
rabia, tristeza, alegría, amor y odio) y en el
neocórtex (residencia de las funciones intelectuales
superiores y del ajuste social de las emociones)...
El tango es una profunda conversación con el partner
(pareja), pero especialmente lo es con uno mismo. Requiere
una participación emotiva con el oído por
la música, con la piel por el contacto físico,
con lo propioceptivo por el movimiento y la energía
propias y de la pareja, con la vista y hasta con el olfato.
Permite una visión más amplia del paciente
y en su dimensión real. Se recrean escenas imaginarias
representadas por los diferentes pasos del tango que nos
conduce a materiales inconscientes.
Conecta el cuerpo con la pareja, con los otros bailarines
del grupo, con la música, con sus propios movimientos,
emociones y deseos. Lo que permite la integración
cognoscitiva, emocional, psico-física y social.
Libera y prepara el cuerpo a la música y al encuentro
consigo mismo y con el otro, da lugar a la aproximación
de lo cenestésico con lo vivencial...
La personalidad total interactúa con disparadores
como la música, el encuentro con otro, el abrazo
con todo el contacto físico y el movimiento determinando
sensaciones corporales, emociones, pensamientos y fantasías
de lo más variadas y sorprendentes que entran en
interacción con la propia historia y realidad psíquica
de la persona...
Es por la capacidad para expresarse que admiramos a los
más famosos milongueros y no tanto por la perfección
de la técnica, es en el sello personal que los
identifica donde reconocemos todo el talento del buen
bailarín y la buena bailarina de tango. Allí,
en la pista nos muestran sus personalidades en acción...
Permite la creatividad, el conocimiento interior (por
el propio cuerpo en movimiento), la conciencia corporal
y emocional. Y en el reconocimiento del otro encuentra
aspectos de sí mismo que ayudan aún más
en el propio reconocimiento y experiencia emocional concomitante.
Favorece una imagen corporal más real. El cuerpo
ofrece la fuerza de un lenguaje pleno de espontaneidad
y que nace de lo más profundo de cada uno. El cuerpo,
como decíamos, tiene sus ritmos naturales como
respirar, dormir, circadianos, ultradianos, el corazón
late con un ritmo determinado y automático, a esto
se le agrega ese otro ritmo de la música que entra
a tallar en armonía o disarmonía con la
totalidad de los otros ritmos...
Cualquier
semejanza con la vida de una pareja en armonía
no es para nada mera coincidencia sino que en esos tres
minutos se puede reproducir la historia de todas las emociones
humanas. Por eso quizá cada momento bailado parece
sublime...
Ps. Nora Carunchio
Capítulo
8: Indicaciones:
Una alternativa más que interesante es la posibilidad
de ser utilizado en terapia de pareja, dentro de un proyecto
facilitador del desarrollo, no sólo individual,
sino de ambos integrantes, ya que se trata de dos partes
que juegan a conocerse profundamente en ese maravilloso
interjuego de lo masculino y femenino. En todos nosotros
existen y conviven estas dos fuerzas en permanente dialéctica
y de esa interacción, si funciona en armonía,
surgen con impulso todas nuestras capacidades. Es un encuentro
profundo con el otro y con la propia intimidad. Así
en el tango como en la vida cada pareja experimenta pasos
sincrónicos y asincrónicos, avanzan y retroceden,
se separan y se juntan, se estrechan en el abrazo o le
dan más lasitud, uno juega con sus pies y el otro
lo espera, se pisan, pierden el equilibrio y lo recuperan,
se pliegan a la cambiante voluntad ajena y buscan conocerse,
entenderse, dependen y dominan, se desmembran y se articulan
armoniosamente. “Cualquier parecido con la vida
real no es pura coincidencia”. Ser reconocido y
reconocer, dar lugar y recibirlo, aceptar y ser aceptado.
Es muy interesante observar en ese intercambio lo que
ocurre en una pareja simbiótica o en aquella donde
cada uno crea permanentemente en libertad respetando mutuamente
los espacios del otro. No se puede dejar de hacer mención
en este punto en particular a las características
de las posiciones de cada género como pauta cultural
de los argentinos. A pesar del fenómeno de la globalización
y los cambios intrínsecos de la cultura, el hombre
argentino se expresa como “macho”, implicando
esto una postura al menos en apariencia dominante, seguro
de sí mismo, asumiendo la función de líder
en la pareja y esto se traduce en el baile como que es
el hombre quien “lleva” a la mujer, y la debe
conducir con seguridad a través de la pista protegiéndola
de choques con otras parejas y procurando darle un lugar
dentro de sus brazos que le hagan sentir confortable y
contenida. En realidad el hombre “marca” a
la mujer el paso que le propone, y ésta responde
a esa propuesta con las variaciones y adornos que decida
hacer en ese momento. Sus propias capacidades de género,
la intuición y la sensibilidad, facilitan la respuesta
ante la insinuación del movimiento masculino. También
es el hombre quién “saca” a bailar
a la mujer con un cabeceo, pero es ella quien con su mirada
insinuante y seductora provoca dicha acción. ¿Quién
elige a quién? ¿Quién es el que lleva
adelante la iniciativa y la invitación al baile?
¿No hay una perfecta simetría, complementariedad
e igualdad en los roles asumidos?
Si puede aparecer como una supremacía del hombre,
¿no es la misma mujer que crea ese fenómeno
ilusorio?...
Capítulo
9: Psicotango y libertad
La importancia del trabajo vivencial y grupal en el taller
de tango-terapia enriquece cualquier forma de tratamiento
individual que la persona realice, dando lugar al juego
simbólico y a fenómenos transicionales y
transaccionales.
La música del tango por sus características
particulares, el aprendizaje de una técnica de
baile, la interacción en el abrazo con otro y con
otras parejas bailando en el taller permiten todo un juego
relacional organizado pero que también remite a
la creatividad en la más absoluta libertad. Entre
los objetivos de la tango-terapia, se jerarquiza la expresividad,
la comunicación y la creatividad, entonces cuando
éstas entran en conflicto con la técnica
y aún con la estética del paso, preferimos
darle todo el lugar a las primeras. Porque si damos mayor
importancia a la técnica del baile, es seguro que
estaríamos taponando la salida del verdadero material
del psiquismo de la persona generando inhibiciones perjudiciales
para la expresión y la consiguiente posibilidad
de visualizar el material inconsciente. En resumen priorizamos
la expresión y la creatividad al tecnicismo y preciosismo
del movimiento, consideramos que hay que dejar un poco
de leer y hay que comenzar a pensar, es decir a ser uno
mismo, respetando al movimiento en su estado de máxima
pureza.
La sociedad culpógena nos enseñó
el placer psico-corpóreo como una transgresión.
Nos hace sentir como protegidos por esquemas culturales
y corporales represivos. La comunicación gestual
parece ser más libre. “El placer no tiene
tanta memoria como el dolor”...
Capítulo 10: Tango terapia <El Lugar>
Si se considera un lugar como un espacio fuertemente simbolizado,
en el cual se puede leer en parte o en su totalidad la
identidad de los que lo ocupan, las relaciones que mantienen
y la historia que comparten, el taller se constituye en
un “lugar” por excelencia. Un lugar antropológico.
Un lugar de autenticidad donde hay historia, pertenencia,
desarrollo, identidad.
Marc Augé nos señala la existencia de los
“no lugares” que han prosperado en la post-modernidad.
Se trata de sitios especialmente generados por nuestra
sociedad actual, de circulación y de pérdida
de identidad (shoppings, estaciones de servicio, autopistas
y supermercados). No hay identidad sin la presencia de
los otros en una interacción auténtica,
pero los nuevos modos de relación llevan a relaciones
ilusorias con personajes que no conocemos y que se tornan
familiares a fuerza de su reiterada presencia en los medios.
Reconocemos gente que ni conocemos (políticos,
artistas, deportistas y periodistas) y que existen a través
de la imagen que refuerza su valoración. Se trata
de nuevos modelos de relación que no deben conducirnos
a confusión. No se existe por mediación
de la imagen.
La red social en el taller se organiza según sus
integrantes y a su vez interacciona organizándolos.
Se construye un nuevo espacio para todos donde la danza
atraviesa este auténtico y valioso “lugar”,
promoviendo desarrollos individuales y grupales con fuerte
compromiso en cada rol protagónico...
Capítulo 12: Técnica
Si bien
el abordaje del paciente se realiza siguiendo criterios
operacionales estandarizados, también tenemos en
cuenta las variables que se presentan para cada persona.
Se efectúan entrevistas previas, a los efectos
de delinear categorías diagnósticas que
determinan la formación de grupos abiertos y cerrados.
Se construye un espacio que es ocupado en toda su dimensión
por historias propias y comunes en un fluir continuo desde
y hacia la vida cotidiana. Se pretende un clima amigable
y confortable.
Hay un transcurrir de una cadena de eventos que comienzan
con la música actuando sobre el aparato auditivo,
pasa luego por el abrazo, sigue por el cuerpo y termina
en los pies, esta cadena tiene una resonancia en lo más
profundo del mundo afectivo y emocional de cada persona.
También el contacto con la piel, los olores, el
sudor, el roce de los cabellos, la temperatura del otro
cuerpo se suman para determinar el elenco de sentimientos
que darán material para la interpretación.
Una experiencia conduce a otra y así se amplía
enormemente el campo de trabajo en una interioridad expandida
gracias a todos estos disparadores. Se indica expresamente
que el baile de tango no es sólo una secuencia
de figuras, que no se baila solamente con los pies, sino
con todo el ser, con la mente, con el cuerpo y con los
sentimientos...
Prólogo:
Desde la tribuna histórica, el séptimo arte,
la danza, la más social de todo el abanico artístico,
emerge el Tango.
El vínculo ontogénico entre la danza y la
psicología humana es fácilmente reconocible
en la religión, los rituales a Dios y la idea de
Dios, que promueven en el baile catarsis y cinética,
denotan permiso emotivo-expresivo, aún no censurado,
bajo esos cánones.
A lo largo de la historia el objeto gregario de la danza
se convierte en solidario, en símbolo y portavoz
del medio que lo circunda: desde esa óptica, el
protagonista de este libro, el tango, su origen, su funcionamiento,
la puesta en marcha de la acción que refleja en
sus movimientos, sus intereses, prioridades, valores,
sueños y deseos, genera una vertiente analógica
y terapéutica, que el autor conjuga magistralmente.
La seducción juega un papel histriónico
que el tango potencia y mantiene, no sólo entre
quiénes bailan, sino también en quienes
observan: la mirada cobra vida y genera goce, nuevamente
el fin terapéutico y solidario de la danza se hace
presente.
En el libro se resaltan ampliamente datos científicos,
bibliográficos, psicofisiológicos, biológicos
y patológicos, que la formación académica
en medicina psiquiátrica y en psicoanálisis
de Federico Trossero garantizan sobradamente.
En mi humilde perspectiva, este “tango” me
sabe a poco, genera deseos de más, de repetir,
el autor lo intuye y de manera lúdica, baila con
las expectativas que genera, de forma diversa pero concisa.
Dejando paso a lo interesante, me resta agradecer la oportunidad
de hacerme presente en este prólogo y augurar muchos
libros más.
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