El Taller:

Un miércoles de Abril,
Subimos la escalera que nos llevó al salón,
Allí poquito a poco llegamos, como todos,
con una misma meta,
una misma ilusuón.
Casi sin conocernos, al compás de aquel tango
nos unió la pasión.
Caminando primero, corridito y ligero,
Maria, Federico y Daniel, nos mostraron
que siguiendo con el alma los compases
se puede arrancar vuelo,
aún sin tener alas, con los pies en el suelo.
Así nació esta historia
de musica tanguera
y quizás por sentirme más osada,
escribo yo, estos versos,
desde el fondo de mi alma

Ana María San Dámaso

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